Alguien me escuchó mencionar este libro algunas veces y le escribió una carta a Papá Noel.
Lo bueno es que tengo imaginación
Desde nuestra posición, cualquier cosa que hiciéramos iba a estar equivocada (...) En lo único que no podíamos errar –puesto que es un "piso" mínimo al que no podríamos renunciar sin zambullirnos en la abyección– es en la más firme confrontación de la catarata de mierda clasista, racista y "pequebú" palurda, alimentada con sarna por momentos psicótica (pues los intereses realmente afectados no guardaban proporción alguna con la reacción: otra cosa que deberemos repensar, entonces, es el enorme poder de aquellas "lenguas" que lograron hacer remontar la basura ideológica más repugnantemente burda muy por encima de las "bases materiales" en juego) desde unas alcantarillas mediáticas que han hecho caer la otrora digna profesión de los Rodolfo Walsh al más bajo sótano de su atribulada historia.